Martes, Mayo 30, 2017

ESTUDIOS BÍBLICOS

¿Dónde se encuentra este escondite secreto? Está en un lugar en tu mente que Isaías describe de esta manera: “Tú [Señor] guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.” (Isaías 26:3, cursivas añadidas).
Cuando Dios nos dice: “Cierra las puertas”, esto es lo que Él quiere decir. Nos está mostrando la necesidad de cerrar las muchas voces preocupantes en nuestra cabeza. Debemos cerrar la puerta a todos los pensamientos sobre el mañana y sobre los acontecimientos mundiales. Jesús nos dijo: “Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones” (Mateo 6:34 NTV). El Señor que fielmente nos ha traído hasta aquí, no nos fallará en los días venideros.
Considera el clamor del salmista:
“Ten misericordia de mí, oh Dios…porque en ti ha confiado mi alma, y en la sombra de tus alas me ampararé hasta que pasen los quebrantos. Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece. El enviará desde los cielos, y me salvará de la infamia del que me acosa; Dios enviará su misericordia y su verdad” (Salmo 57: 1-3, cursivas añadidas).
“Cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche. Porque has sido mi socorro, y así en la sombra de tus alas me regocijaré. Está mi alma apegada a ti; tu diestra me ha sostenido” (63:6-8).

3,647 total views, 3 views today

ESTADOS UNIDOS -Pr, Charles Wescott :Me siento profundamente bendecido por el mensaje de Dios a Su pueblo en el Salmo 37. Te recomiendo que leas este Salmo antes de que el día termine. Es uno de los pasajes más valiosos y alentadores de la Palabra de Dios. No importa lo que estés pasando, no importa cuan difícil sea tu situación, este Salmo será una fuente de gran fortaleza y aliento para ti.

7,706 total views, no views today

[vc_row][vc_column][vc_column_text]

Dios quiere bendecirte y favorecerte. Él anhela enriquecer tu vida, tu matrimonio y tu vida espiritual. Quiere darte sabiduría, entendimiento y discernimiento para que tus decisiones lleven bendición a tu vida.
Una vez que recibimos las bendiciones de Dios, debemos tener cuidado de no convertirlas en algo egoísta.
Lucas 12:16 nos habla de un hombre que fue bendecido. “También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho”.
Dios es generoso y le encanta dar regalos a sus hijos. Pero esta historia rápidamente da un giro equivocado, cuando vemos que este hombre “pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?” (Versículo 17).
Ahora, ¿De quién eran esos frutos? Todo le pertenece a Dios, por lo que este hombre estaba revelando su naturaleza egoísta. Comenzó a ver todos sus talentos, sus relaciones y sus muchos dones de Dios como cosas para ser usadas para su propio beneficio. Ese egoísmo comenzó a penetrar en la misma fibra de lo que era.
“Y dijo: …derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate” (Versículos 18-19).
Dios ama bendecir a sus hijos, pero a él también le preocupa lo que hagas con esas bendiciones. ¿Cuál es su propósito al bendecirte? ¿Es simplemente para que amontones bienes para ti mismo y puedas crear el perfecto capullo de comodidad que siempre has querido? ¡No! Como vemos desde el mismo comienzo de su pacto con la humanidad… ¡Eres  bendecido para ser de bendición para los demás!

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

4,331 total views, no views today

¿Porque leer los libros que estan en la Biblia?

El proceso por el cual se incluyeron o excluyeron libros de la Biblia llegó a conocerse como “canonización”, palabra que deriva del griego  [kanÓn] y cuyo significado base es “regla”. Por eso a veces se llaman “libros canónicos” a los que conforman la Biblia. Por otra parte, si bien la canonización tiene que ver con una lista específica de libros, es más que una mera lista.

La cuestión en realidad gira en torno a las razones por las cuales ciertos libros llegaron a ser considerados sagrados y autoritativos dentro de las comunidades cristianas primitivas. Y es una cuestión importante porque se trata de si la Biblia, tal como la tenemos, vino a la existencia como resultado de la guía del Espíritu Santo en la iglesia primitiva, o si, como algunos sostienen, las responsables del proceso fueron las fuerzas políticas en tiempos de Constantino. Como la Biblia consta del AT  y el NT, aquí lo analizaremos en dos partes.

Continue reading…

6,527 total views, no views today

LA GUERRA ESPIRITUAL EMPIEZA…

PARTE #1

Dos reinos opuestos

El Nuevo Testamento presenta al pueblo de Dios de diversas maneras. Por ejemplo, Efesios lo muestra como una asamblea legislativa, una familia, un templo, y, la novia de Cristo. Sin embargo, el cuadro final que Efesios presenta acerca del pueblo de Dios es el de un ejército.

Este ejército está comprometido a librar una guerra espiritual de dimensiones globales, que afecta cada parte de este globo terráqueo en el cual vivimos.

De hecho, aun la palabra “global” no expresa debidamente la amplitud de este conflicto, ya que no sólo abarca la tierra, sino que va más allá hasta alcanzar los lugares celestiales.

En realidad, el adjetivo que mejor describe este conflicto no es “global” sino “universal”, ya que abarca todo el universo creado.

Un versículo importante:

El pasaje bíblico que más claramente presenta y describe este conflicto es Efesios 6: 10– 12. Primeramente examinaremos lo que dice la Nueva Versión Internacional, y luego compararemos lo que dicen otras versiones. Por último,

Fortalézcanse con el gran poder del Señor. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. (Efesios 6: 10– 11 dhh)

Pablo da por sentado que, como creyentes, estamos librando una guerra para la cual necesitamos la armadura apropiada, y, que nuestro adversario es el diablo mismo. Luego, en el versículo 12, explica un poco más las características de esta guerra.

Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales. (nvi)

En la Biblia de las Américas, este versículo dice lo siguiente: Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

(Efesios 6: 12 lbla) En la versión Dios Habla Hoy, la cual no es realmente una traducción sino más bien una paráfrasis, dice:

Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que nos rodea.( Efesios 6: 12 dhh)

Sea cual sea la versión que desee usar

Queda claro que, como creyentes, estamos involucrados en un conflicto titánico que deja a mente estupefacta al tratar de considerarlo. He meditado tanto y tan a menudo en Efesios 6: 12, en el griego original, que he escrito mi propia paráfrasis, la cual pudiéramos llamar “Mi versión”.

Dice así: Porque nuestro combate de lucha libre no es contra personas de carne y hueso, sino contra principados con diferentes áreas de dominio, y, una jerarquía de autoridad; contra las potestades mundiales que dominan las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Permítame explicarle por qué decidí expresarme de esta forma.

Usé la expresión: “principados con diferentes áreas de dominio, y, una jerarquía de autoridad” porque esta descripción da a entender un reino muy bien estructurado y organizado, con un orden jerárquico de autoridad, y diferentes gobernantes y sub-gobernantes que son responsables por sus diferentes territorios.

Usé las palabras: “las potestades mundiales que dominan las tinieblas de este siglo” porque la palabra “dominar” describe gráficamente la forma en que Satanás trata a la raza humana.

Nótese que todas las traducciones menos la de Dios Habla Hoy hacen hincapié en que el centro de operaciones de este reino tan bien organizado se encuentra en los lugares celestiales. He aquí algunas verdades que surgen de Efesios 6: 12. En primer lugar, el conflicto afecta a todos los creyentes— no sólo a un grupo en particular, como misioneros, pastores o evangelistas— sino a todos nosotros.

Muchos creyentes no lo ven de esta manera. En la Versión Reina Valera, el versículo 12 dice: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne”. Una vez oí a alguien comentar que la mayoría de creyentes malinterpretan el versículo, colocando el punto final donde no debe ir.

Leen el versículo así: “No luchamos [y punto]”. En otras palabras, dan a entender que lo único que tenemos que hacer es sentarnos en los bancos de la iglesia y cantar himnos. Sin embargo, Pablo dice: “Estamos involucrados en un combate de lucha libre, pero no contra carne y hueso”. Considere también la importancia de las palabras: “combate de lucha libre”.

La lucha libre constituye el más intenso conflicto que puede haber entre dos personas. Para tener éxito, es necesario usar todas las partes del cuerpo, y, toda destreza y artimaña que se tengan al alcance. Se trata de un conflicto que involucra al ser completo.

Satanás tiene un reino muy bien organizado. En ese reino existen varios niveles y áreas de autoridad. El cuartel general de ese reino está ubicado en las regiones celestes.

Es algo increíble, pero la Biblia nos lo muestra claramente. El hecho de que Satanás gobierne sobre un reino bien organizado les causa asombro a algunas personas. Sin embargo, hay muchos pasajes bíblicos que indican claramente que es así.

En Mateo 12: 22– 28, se menciona un incidente en el cual Jesús sanó a un endemoniado ciego y mudo al echar fuera el demonio.

Toda la gente se quedó asombrada y decía: “¿ No será éste el Hijo de David?” Pero al oírlo los fariseos, dijeron: “Éste no expulsa a los demonios sino por medio de Beelzebú, príncipe de los demonios”. (Mateo 12: 23– 24 nvi)

Beelzebú significa literalmente: “señor de las moscas”. Es el título que se usa para referirse a Satanás como el que gobierna sobre los demonios, ya que a éstos se les comparan con los insectos. Jesús les responde a los fariseos:

Jesús conocía sus pensamientos, y les dijo: “Todo reino dividido contra sí mismo quedará asolado, y toda ciudad o familia dividida contra sí misma no se mantendrá en pie. Si Satanás expulsa a Satanás, está dividido contra sí mismo.

¿Cómo puede, entonces, mantenerse en pie su reino?”

(Mateo 12: 25– 26 nvi)

  1. Este pasaje indica claramente que Satanás sí tiene un reino.
  2. Este reino no está dividido, sino que está muy bien organizado.
  3. Su reino permanece y no ha sido derrocado.

Jesús sigue diciendo lo siguiente: “Ahora bien, si yo expulso a los demonios por medio de Beelzebú, ¿los seguidores de ustedes por medio de quién los expulsan? Por eso ellos mismos los juzgarán a ustedes.En cambio, si expulso a los demonios por medio del Espíritu de Dios, eso significa que el reino de Dios ha llegado a ustedes”. (Mateo 12: 27– 28 nvi)

El Reino de Dios

Aquí Jesús menciona otro reino: el reino de Dios. En particular, habla de un caso en que el conflicto entre estos dos reinos se manifiesta. Dice: “Al yo echar fuera los demonios por el Espíritu de Dios, saben que ha llegado a vosotros el reino de Dios”.

Lo que implica esto es que el ministerio de echar fuera demonios pone de manifiesto las potestades del reino satánico y también demuestra la superioridad del reino de Dios porque los demonios son echados fuera bajo la autoridad de este reino.

A fin de cuentas, hay dos reinos que se oponen entre sí: el reino de Dios y el reino de Satanás. Una vez más, en Colosenses, Pablo dice lo siguiente: …dando gracias con alegría al Padre. Él los ha facultado para participar de la herencia de los santos en el reino de la luz.

Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención, el perdón de pecados. (Colosenses 1: 12– 14 nvi) Nótese, una vez más, que hay dos potestades o reinos.

Existe el reino de luz, donde se encuentra nuestra herencia, pero también existe la potestad de las tinieblas. La palabra que se traduce “potestad” es la palabra griega exusía, que quiere decir “autoridad”. En otras palabras, estemos de acuerdo o no, Satanás tiene autoridad.

Él gobierna sobre un reino reconocido por la Biblia.

Así que estos dos reinos libran entre sí una guerra a muerte, la cual está llegando a su culminación en nuestros días, ya que estamos en los últimos tiempos.

 

2,422 total views, 3 views today

Satanás tiene una estrategia para engañar a los creyentes y hacerlos dudar de la fidelidad de Dios en responder la oración. Él querría hacernos creer que Dios ha cerrado Su oído a nuestro clamor y nos ha dejado para solucionar las cosas por nosotros mismos.
Una gran tragedia en la Iglesia hoy es que tan pocos creen en el poder y la eficacia de la oración. Sin querer blasfemar, a multitudes en el pueblo de Dios se les puede oir quejándose: “Yo oro, pero no obtengo respuestas. He orado tan duro, durante tanto tiempo, sin ningún resultado. Todo lo que quiero es una pequeña evidencia de que Dios está cambiando las cosas. ¿Cuánto tiempo debo esperar?” Estos creyentes ya no entran en su lugar secreto de oración porque están convencidos de que sus peticiones, nacidas en oración, están en algún lugar, abandondas en Su trono. Otros están convencidos de que sólo los “gigantes espirituales” pueden hacer llegar sus oraciones a Dios.
Con toda honestidad, muchos santos de Dios luchan con dudas: “Si el oído de Dios está abierto a mi oración diligente, ¿por qué hay tan poca evidencia de Su respuesta?” ¿Has estado orando cierta oración en particular durante mucho tiempo sin recibir una respuesta? Incluso, ¿han pasado años y todavía sigues esperando, con esperanza…sin embargo, preguntándote?
Tengamos cuidado de no acusar a Dios de ser perezoso, despreocupado por nuestras necesidades y peticiones, como lo hizo Job. Job se quejó: “Clamo a ti, y no me oyes; me presento, y no me atiendes” (Job 30:20).
La visión de Job de la fidelidad de Dios estaba nublada por sus dificultades presentes y terminó acusando a Dios de haberlo olvidado.
Es tiempo de que los cristianos hagan una mirada honesta a las razones por las que nuestras oraciones son abortadas. Podríamos ser culpables de acusar a Dios de negligencia cuando todo el tiempo, ha sido nuestro comportamiento el responsable.
“Espera en Jehová, y guarda su camino, y él te exaltará para heredar la tierra” (Salmos 37:34).

607 total views, 2 views today