EXPERIMENTANDO EL PODER DE DIOS


EXPERIMENTANDO EL PODER DE DIOS by Nicky Cruz


No importa cuántas veces experimente el poder de Dios, nunca dejará de sorprenderme. Nunca dejará de asombrarme con la manera en que puede llevar a convicción aún al barrio más frío y difícil. La forma en que puede disipar el mal en cuestión de segundos y exponer lo más profundo del corazón de una persona, llevándola de rodillas ante la cruz.

No importa lo mucho que parezca que Satanás está ganando esta guerra, sé que es sólo cuestión de tiempo antes de que Dios intervenga y se haga cargo, antes de que Dios sople su aliento y haga que el diablo quede encogido de miedo en un rincón oscuro.

Mientras estaba de pie en esa plataforma en el Bronx, Nueva York, durante una cruzada, sintiendo el poder del Espíritu de Dios posándose sobre nosotros, moviéndose entre nosotros, soplando como un viento fresco del norte, me sentí completamente vivificado. ¡Como si pudiera enfrentarme a todas las fuerzas del mal y enviarlos de vuelta al infierno! Es algo que siento cada vez que la unción de Dios está cerca. Cada vez que su Espíritu se hace cargo. Cada vez que vamos a la batalla contra el mal con Jesús a nuestro lado.

Podía sentir a Dios moviéndose entre la multitud, ministriando sanidad, haciendo milagros en los corazones de aquellos que lo necesitaban. Su Espíritu haciendo eco entre los edificios, entrando y saliendo por las ventanas y puertas, entre los corredores, por los pasillos, en los apartamentos. Corazones de pecado fueron rotos. Mentes sucias fueron llenas con pensamientos de arrepentimiento y vergüenza. Cuerpos desfigurados por las drogas sintieron el poder sanador de la salvación.

Así es como trabaja Dios. Esta es la forma en que se mueve. Aquí es donde lo encontrarás en guerra contra Satanás. Y en medio de esta guerra es donde anhelo estar.

“Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad.” (Hechos 8:5-8).
EXPERIMENTANDO EL PODER DE DIOS EXPERIMENTANDO EL PODER DE DIOS Reviewed by Santiago JM on marzo 20, 2016 Rating: 5

Datos personales

Mi foto

“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él