Salmo #1 Los Dos Caminos: El Exito o Fracaso

SALMO 1
Dios bendice a quienes no siguen malos consejos ni andan en malas compañías ni se juntan con los que se burlan de Dios. 

Dios bendice a quienes aman su palabra y alegres la estudian día y noche. Son como árboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. 

¡Todo lo que hacen les sale bien! Con los malvados no pasa lo mismo; ¡son como el polvo que se lleva el viento! Cuando sean juzgados, nada los salvará; 

¡esos pecadores no tendrán parte en la reunión de los buenos! En verdad, Dios cuida a los buenos, pero los malvados se encaminan al fracaso.»



Aplicaciones: 
Para evitar las malas compañías. 
Para tener éxito en algo que se inicia. 
Para estar protegido contra los enemigos.

FRASES DE PODER:  Son como árboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas.  Todo lo que hace sale bien. pero los malvados se encaminan al fracaso.
Salmo #1 Los Dos Caminos: El Exito o Fracaso Salmo #1 Los Dos Caminos: El Exito o Fracaso Reviewed by Santiago JM on octubre 26, 2015 Rating: 5

1 comentario

  1. El conocer de Dios hace que nuestra fe sea firme ya que al conocerlo cada día mas y más te das cuenta de lo grande que es el y su misericordia y amor que nos tiene

    ResponderEliminar

Datos personales

Mi foto

“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él