La Importancia de Velar y Orar / DR.ARMANDO ALDUCIN

Vemos a Jesús en un momento dramático de su vida, la victoria de la cruz fue ganada en el Huerto de Getsemaní, en las oraciones. El Maestro, curtido en la batalla espiritual instruye a nosotros, los discípulos acerca de la oración como una preparación para el día de la prueba, de la tentación.
 
1. Preparándonos para el día malo.
2. Preparándonos para el día de la tentación.
3. Orando para estar fuertes en el espíritu.

Un combate espiritual: Hay guerras que se libran con bombas y soldados, hay otras guerras que se libran en el plano espiritual, en el corazón del hombre. Pr 16.32 dice: “Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte, y el que se enseñorea de su espíritu que el que toma una ciudad”. ¡La batalla se libra dentro de nosotros, en el espíritu!.

La Importancia de Velar y Orar / DR.ARMANDO ALDUCIN La Importancia de Velar y Orar / DR.ARMANDO ALDUCIN Reviewed by Santiago JM on marzo 11, 2015 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él