Siria: El Estado Islámico impone la limosna obligatoria


El grupo Estado Islámico (EI) ha impuesto la limosna o "zakat", uno de los cinco preceptos del islam, en las zonas que controla en Siria, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
La ONG, que cita a orfebres de la ciudad de Al Mayadín, en la provincia de Deir al Zur, explicó que los islamistas han creado una Oficina de la Limosna que se encargará de recopilar los fondos y repartirlos entre los más pobres.

Según los orfebres, el Estado Islámico ha identificado el dinero y el oro de que disponen y los ha tasado para tomar la cantidad que "ellos deben" a la Oficina de la Limosna.
La organización extremista informó a los ciudadanos durante el sermón del mediodía del viernes en las mezquitas de la fundación de dicha oficina.

El Estado Islámico tomará un 25 % por cada 100 gramos oro, o su equivalente en dinero, de quienes considere que deben aportar una limosna, y amenazó con hacerlo por la fuerza si no lo hacen voluntariamente.
Una medida similar adoptaron los islamistas hace quince días en las áreas del noreste de la provincia de Alepo que tienen en su poder.

Allí, el Estado Islámico ha obligado a pagar una limosna a los comerciantes y dueños de fábricas, a los que ha comunicado que su deber es cuidar de las familias más pobres.

Recientemente, el grupo repartió limosna entre los indigentes en la ciudad de Al Raqa, su bastión principal en Siria.

La "zakat" es uno de los cincos pilares del islam, junto a la profesión de fe, la oración diaria, el ayuno en el mes sagrado de Ramadán y la peregrinación, al menos una vez en la vida, a los lugares santos de Arabia Saudita.

El Estado Islámico proclamó a finales de junio de 2014 un califato en el territorio sirio y el iraquí, donde ha tomado zonas del centro y el norte. EFE
Siria: El Estado Islámico impone la limosna obligatoria Siria: El Estado Islámico impone la limosna obligatoria Reviewed by Santiago JM on enero 02, 2015 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él