La NASA captura una impresionante imagen bautizada como la 'Mano de Dios'

El telescopio espacial de rayos-X de la NASA ha capturado la imagen de un cuerpo celeste a la que han bautizado, por su semejanza con esa extremidad humana, como la 'Mano de Dios'.


La 'mano' sería producto de la explosión de una estrella en una supernova y la posterior expulsión de una enorme nube de materia cósmica, visible en la zona azul de la imagen, explicó la agencia espacial estadounidense, citada por el portal Space.

"La 'Mano de Dios' es una nebulosa que se encuentra a 17.000 años luz de distancia de la Tierra", agregó el Observatorio de rayos-X Chandra de la NASA, que además indicó que las imágenes de las partes verdes y rojas de este cuerpo celeste se lograron capturar gracias a la utilización de rayos-X de baja energía.

Se presume que la iluminación captada por los rayos X es el resultado de la interacción del material expulsado tras la explosión de 
la estrella con los campos magnéticos cercanos.

Sin embargo, los científicos de 
la NASA no están seguros de si el material expulsado de hecho ha tomado la forma de una mano o de si su interacción con las partículas del púlsar de una nebulosa de viento hace que se vea de esa forma.

"No sabemos si la forma de la mano es una ilusión óptica, pero con NuStar [telescopio espectroscópico de gama nuclear, por sus siglas en inglés] la mano se ve más como un puño, lo que nos está dando algunas pistas", indicaron los investigadores.

El equipo de NuStar espera que la 'Mano de Dios' ayude a proporcionar muchos más detalles sobre el fenómeno de los agujeros negros y la forma en que "crecen e interactúan con las galaxias".
La NASA captura una impresionante imagen bautizada como la 'Mano de Dios' La NASA captura una impresionante imagen bautizada como la 'Mano de Dios'  Reviewed by Santiago JM on enero 10, 2014 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él