¿QUIÉN VENDRÁ?

 ¿ACASO SERÁ EL ASCENSO DEL FALSO PROFETA ?


La renuncia del papa Benedicto XVI el próximo 28 de febrero es fruto de la "lucha a muerte dentro la iglesia, de las fuerzas de la masonería y de la fe católica", comenta a RT el periodista e investigador Daniel Estulin.
"Lo que estamos viendo en directo, la destrucción global de la economía mundial no es un accidente y tampoco un error del cálculo cometido a consecuencia de los chanchullos de los políticos", explica Estulin matizando que “por detrás están los poderes fácticos financieros   el Vaticano es una de las empresas más grandes de la historia”, cuyo papel ha sido “no tanto salvar las almas de los fieles", sino comportarse "como una entidad financiera".

El periodista matiza que el Vaticano es "uno de los principales enemigos de algunas de las sociedades secretas más poderosas  del mundo", de donde radica "esta lucha entre el Vaticano y el papa, y la masonería", que -afirma- "está muy infiltrada dentro del Vaticano". "Todos están luchando por los mismos intereses, hacerse con el control del mundo", subraya.

En las últimas décadas -explica Estulin- los puestos importantes han recaído en manos de la masonería  y Benedicto XVI era un “rival muy incómodo”, por lo que -explica- había fuerzas dentro del Vaticano que lo querían apartar.

Estulin aclara que el papa pensaba renunciar el 21 de diciembre de 2012, fecha que no tiene nada que ver con el calendario maya, sino con “el fin de una gran era”. Dimitir esta fecha sería “arriesgado dadas las circunstancias y el simbolismo”, explica. 

Interpelado sobre si una persona más joven al frente al Vaticano podría cambiar la imagen de la entidad, Estulin se muestra escéptico, porque -afirma- lo que deberían de cambiar es “la forma de entender, de cómo funciona el mundo, y eso es una cosa que difícilmente van a entender porque el eje está en manos de la masonería”. Según el periodista, “o destrozas la masonería y la eliminas de la iglesia, o lo que vas a tener de aquí a un futuro va a ser aún peor”. 

Este lunes el Vaticano ha confirmado que Benedicto XVI, de 85 años, que hace el papa número 265 de la historia, renunciará el próximo 28 de febrero  La última vez que se produjo una renuncia al trono papal fue en 1415.  

¿Ocupará un latinoamericano el trono del Vaticano tras la renuncia de Benedicto XVI?


Tras la sorprendente renuncia del papa Benedicto XVI, la Iglesia Católica podría elegir a su primer líder religioso no europeo. Los feligreses del Nuevo Continente ansían ver a un representante latinoamericano en el trono papal.

La región de Latinoamérica representa el 42% de la población católica mundial, el mayor bloque de la iglesia, frente al 25% en Europa. No obstante, la mitad de los cardenales -que votarán en el próximo cónclave donde elegirán al nuevo Sumo Pontífice- proceden del Viejo Continente.

Varios analistas creen que Latinoamérica tiene buenas posibilidades para ubicar a su representante como nuevo papa. Los principales candidatos parece que son Odilo Scherer, arzobispo de la diócesis de Sao Paulo, y el italiano-argentino Leonardo Sandri, ahora al frente del departamento del Vaticano para las Iglesias Orientales.

Pedro García Bilbao, doctor de la Universidad Pontificia de Salamanca, considera muy posible que un representante latinoamericano llegue al Vaticano, aunque aún cree precipitado establecer cuál será la lógica de la elección que prime en el colegio cardenalicio.

Recientemente dos altos funcionarios del Vaticano dieron pistas claras sobre los posibles sucesores. "Sé que muchos de los obispos y cardenales de América Latina podrían asumir la responsabilidad de la Iglesia universal", dijo el arzobispo Gerhard Mueller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y recordó que el cristianismo no está centrado solo en Europa.

Después de que el polaco Juan Pablo II y Benedicto XVI, nacido en Alemania, llegaran al cargo, que había sido ocupado por italianos desde 1523, el trono del Vaticano está abierto para candidatos de todos los orígenes.




¿QUIÉN VENDRÁ?  ¿QUIÉN VENDRÁ? Reviewed by Santiago JM on febrero 11, 2013 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él