Sí, admito que he estado descuidando la Palabra de Dios

¿Te acercaste primero al Señor sólo porque querías algo de él? ¿Te volviste a Dios para poder dejar el hábito de las drogas, para que tu matrimonio sea restaurado o para ser liberado de un problema financiero?

La verdad es que Cristo obrará milagros para ti. Él hará lo imposible en tu vida. Pero si sólo vienes a Él para conseguir algo - sólo para ser librado de tus problemas - nunca crecerás un centímetro en madurez. Por el contrario, solo te endurecerás más.

Vuelve al día de tu conversión. ¿Ocurrió después de que alguna langosta se había comido todo? ¿Tu salud estaba debilitada? ¿Algún hijo tuyo estaba en problemas? ¿Estabas devastado, con la muerte y la ruina sobre ti?

Por favor, no me malinterpretes. Por supuesto que Dios ama a salvar a la gente que termina en ruinas. Cuando todo está perdido, Él siempre está cerca y es fiel para librarte. Mas, oh amado, no puedes ir a Jesús sólo para recibir alivio. Debes ir a Él porque Él es Dios y Él merece tu vida, tu adoración, tu obediencia.

Ahora mismo puedes estar diciendo: "Sí, admito que he estado descuidando la Palabra de Dios y todavía estoy atado por un pecado que me asedia. ¿Estaré demasiado lejos para recibir el toque de sanidad del Señor?"

¡Por supuesto que no! Si comienzas a clamar al Señor hoy, en medio de tu necesidad, él le traerá tiempos de refrigerio. Cada vez que traigas a Él un corazón verdaderamente arrepentido, Él actuará como tu mediador e intercesor, no como tu juez.

¿Quieres alcanzar la madurez en Cristo? ¿Quieres que el Señor te siga reprendiendo en amor guiándote hacia la santidad? Entonces invócale hoy. ¡Un corazón contrito y humillado, más que cualquier otra cosa, será lo que te mantendrá en el camino que Él ha previsto para ti!

"Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados."(Isaías 57:15).
Sí, admito que he estado descuidando la Palabra de Dios Sí, admito que he estado descuidando la Palabra de Dios Reviewed by Santiago JM on noviembre 16, 2012 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él