Egipto, la mano que mece la tregua



El quinto día de la ofensiva avanza entre el zumbido de los ataques aéreos israelíes sobre Gaza y de los cohetes palestinos lanzados hacia el sur de Israel y con la amenaza de Netanyahu de una intervención terrestre como arma psicológica contra Hamas. Entretanto, la diplomacia internacional confía en Egipto las cartas para salir del atolladero y devolver cierta calma a la región.
La Inteligencia egipcia ya medió en octubre para alcanzar una tregua informal que saltó por los aires con el asesinato de Ahmed Yabari el pasado miércoles. Interlocutor habitual también en la reconciliación de las facciones palestinas, se afana ahora en negociar un cese de hostilidades y evitar, como señaló anoche el presidente Mohamed Mursi, "las terribles consecuencias" que tendría una incursión terrestre en la franja de Gaza. La 'Operación Plomo Fundido', entre finales de 2008 y principios de 2009, dejó 1.400 muertos.
El mapa geoestratégico ha cambiado radicalmente desde entonces. La Primavera Árabe ha derribado a varios dictadores y los islamistas gobiernan Túnez y Egipto. En un revelador y rápido movimiento, el ministro de Exteriores tunecino y el 'premier' han visitado Gaza en los últimos días proporcionando un importante aliento a Hamas. "Israel ya no tiene vía libre ni inmunidad total ni está por encima del Derecho Internacional", declaró ayer el canciller tunecino, Rafiq Abdel Salam.
Una decisión clave
"Egipto puede llevar las negociaciones pero necesita el apoyo de Estados Unidos y otras potencias", señala a ELMUNDO.es el analista Ghanem Nuseibeh. Desde Asia, donde se encuentran de gira, Barack Obama y la jefa de la diplomacia Hillary Clinton mantienen contacto permanente con los actores regionales. Y confían en que Egipto gestione su influencia sobre Hamas para detener la escalada.
El Cairo es desde ayer un hervidero de encuentros. Además de la reunión extraordinaria de los ministros de Exteriores de la Liga Árabe, la capital albergó las conversaciones de Mursi con el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan; el emir de Qatar Hamad bin Jalifa al Zani, que visitó la franja en octubre con 400 millones de dólares bajo el brazo y se ha convertido en benefactor de Hamas, y el líder de Hamas Jaled Meshal. Al termino de su encuentro con Erdogan, el 'rais' egipcio aseguró que "hay algunas señales que hacen posible un alto el fuego pronto". Pero apostilló que aún no se cuenta con "las garantías firmes".
El movimiento islamista palestino, que destaca la mediación egipcia, habría pedido como condiciones previas el final del bloqueo terrestre y marítimo que padece Gaza, que Israel justifica con la necesidad de impedir el tráfico de armas a la franja, y la garantía avalada por la comunidad internacional del cese de los ataques aéreos israelíes. El bando contrario alabó también los esfuerzos de El Cairo. En una entrevista a la televisión británica Sky News, el presidente israelí Simon Peres mostró gratitud hacia el árbitro pero lamentó que "hasta el momento, Hamas ha rechazado la propuesta del presidente egipcio".
El moderado optimismo de Mursi desvela además que a pocos interesa la intervención por tierra en Gaza. El secretario de Exteriores británico William Hague ya advirtió este domingo –en línea con lo expresado por EEUU- que, con la operación, Israel perdería "mucha simpatía y apoyo internacionales". La campaña sería un golpe mortal en un Egipto gobernado por los Hermanos Musulmanes, cuya opinión pública empujaría hacia el fin de los lazos diplomáticos con el vecino judío, y en Jordania, el último aliado árabe de Israel que vive además multitudinarias manifestaciones contra Abdalá II.
Israel ha perdido destacados colaboradores con respecto a 2008. "Si hay una incursión terrestre, los israelíes no contarán ya con las tácticas de Mubarak", recalca el politólogo Omar Ashur. Unas estrategias que incluían el bloqueo de la frontera con Gaza, objetivos compartidos de sus servicios de Inteligencia, las presiones ejercidas sobre Hamas por el fallecido y ex jefe del espionaje egipcio Omar Suleiman y el hostigamiento de los activistas internacionales.
La mediación de Egipto -que suma además al conflicto la sensible situación del Sinaí y su campaña militar contra yihadistas y contrabandistas- y la capacidad de los árabes para concertar una respuesta unitaria y contundente son –apunta Ashur- "una prueba para el statu quo regional". "Demostrará o refutará que la Primavera Árabe ha tenido un impacto significativo en el equilibro de poderes regional".
 
Egipto, la mano que mece la tregua Egipto, la mano que mece la tregua Reviewed by Santiago JM on noviembre 18, 2012 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él