El fisco europeo busca la 'salvación' en la Iglesia Católica

El fisco europeo busca la 'salvación' en la Iglesia Católica 


Funcionarios europeos buscan una manera de aliviar la carga financiera causada por la crisis gravando a la Iglesia por sus bienes 'terrenales'
Los funcionarios europeos buscan la manera de aliviar su carga financiera causada por la crisis de la zona euro, tratando de aprovechar una de las últimas fuentes vírgenes de riqueza: la Iglesia Católica. Durante siglos, la Iglesia ha gozado de exenciones de impuestos y de privilegios especiales que le permitieron atesorar riquezas y contribuyeron a convertirla en una organización con muchos recursos. Sin embargo, a medida que Europa lucha con fiereza con la crisis económica, cada vez más funcionarios exigen que se ponga fin a este trato especial. Contra el paraíso fiscal de la Iglesia Entre quienes apoyan esta medida se encuentra Ricardo Rubio, concejal de UPyD de Alcalá de Henares (España) que propone introducir un impuesto que grave todos los bienes de la Iglesia utilizados para fines no religiosos. El impacto financiero sobre la Iglesia católica podría ser devastador. Como uno de los mayores terratenientes de España, con propiedades que incluyen escuelas, hogares, parques, campos deportivos y restaurantes, la Iglesia podría pagar anualmente hasta 3.000 millones de euros en calidad de impuestos. "Queremos hacer una declaración para que los costos de la crisis sean sufragados a partes iguales por cada persona e institución", dijo Rubio, citado por 'The Washington Post'. En este caso se trataría de gravámenes no para iglesias reales, sino más bien para sus vastas propiedades y empresas comerciales. En otras palabras, todo lo que la Iglesia Católica posee u opera a intereses “no religiosos”. Todos iguales ante la 'ira' de la crisis Además de España, otros países como Italia, Irlanda o Gran Bretaña se plantean cómo acceder a la hucha de la Iglesia o simplemente cómo dejar de meter dinero en ella. Así, por ejemplo, en la ciudad costera de Buenavista del Norte (España), el alcalde Antonio Gonzales Fuertes trata de cobrar 6.000 euros (unos 7.750 dólares) a la iglesia por una finca bananera y villa de alquiler de su propiedad.  Mientras, en Gran Bretaña los ayuntamientos dejan de prestar dinero a la iglesia mediante la eliminación de los subsidios estatales para el transporte de estudiantes hacia y desde las escuelas de afiliación religiosa. Irlanda sigue su ejemplo reduciendo a la mitad las subvenciones que otorga a las familias pobres para su primera comunión. Sin embargo, Italia podría representar el ejemplo más notable de presión fiscal sobre la Iglesia. En febrero, el primer ministro italiano, Mario Monti, anunció que el Vaticano tendría que pagar impuestos sobre sus propiedades no religiosas. Con más de 100.000 propiedades valoradas en aproximadamente 9.000 millones de euros (unos 11.000 millones de dólares), el impuesto en sí podría ascender a  720 millones de euros (unos 946 millones de dólares). El único reto es determinar qué propiedades se deben considerar comerciales, ya que muchas operan en un 'limbo' gris. 

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