Jefe del Ejército de EEUU: No quiero ser cómplice de un ataque de Israel contra Irán

Jefe del Ejército de EEUU: No quiero ser cómplice de un ataque de Israel contra Irán


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Jefe del Ejército de EEUU: No quiero ser cómplice de un ataque de Israel contra IránEl jefe del Estado Mayor Conjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, general Martin Dempsey, reiteró que el Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) no tiene la capacidad ofensiva como para detener al programa nuclear de Irán. "No quiero ser cómplice si ellos (Israel) deciden hacerlo".
El general norteamericano insinuó que si Israel resuelve embestir contra las instalaciones nucleares de Irán, Estados Unidos no se sumará al ataque.
Las declaraciones del jefe del ejército de Estados Unidos fueron inmediatamente interpretadas como parte de su insistente esfuerzo para impedir que el Estado hebreo lance un ataque contra las plantas nucleares de Irán.
Dempsey le recalcó, al diario británico The Guardian, que un ataque israelí "claramente postergará pero no destrozará el programa nuclear iraní".
El alto oficial estadounidense manifestó que desconoce las intenciones de Irán; pero indicó que la "coalición internacional" que está presionando a Irán para que detenga su carrera nuclear "podría desarmarse si (Irán) es atacado prematuramente".
Las sanciones contra Irán estarían teniendo un efecto si se les da una oportunidad razonable para que tengan éxito, agregó.
Jefe del Ejército de EEUU: No quiero ser cómplice de un ataque de Israel contra Irán Jefe del Ejército de EEUU: No quiero ser cómplice de un ataque de Israel contra Irán Reviewed by Santiago JM on agosto 31, 2012 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él