El Ejército de EE.UU. le da la bienvenida a la primera general lesbiana


Por primera vez una lesbiana que no oculta su orientación sexual ostenta el rango de general del Ejército de EE.UU. Tammy Smith, quien sirvió en Afganistán como teniente coronel entre 2010 y 2011, fue asignada a la Jefatura de la Reserva Militar.
La esposa de Smith, Tracey Hepner, es una conocida activista por los derechos de las minorías sexuales y fue quien le puso las estrellas de general en su uniforme durante la ceremonia que se celebró en el memorial del cementerio nacional de Arlington.


La pareja de Smith y Hepner legalizó su relación en marzo del año pasado en el distrito federal de Columbia, donde los matrimonios homosexuales fueron permitidos por ley en diciembre de 2008.
El año pasado en el Ejército estadounidense fue derogada la norma conocida como 'Don't ask, don't tell', que establecía la expulsión de los militares que revelaban su orientación homosexual.
Según Hepner, la cancelación de la normativa 'Don't ask, don't tell' cambió sustancialmente su vida. "El apoyo popular que recibimos fue increíble. No me sorprendió que la gente lo aceptara pero en algunos casos este cambio pareció fantástico", dijo Smith.

Sue Fulton, una veterana del Ejército y miembro de la junta de directores de la asociación OutServe que lucha por los derechos de los gays en el Ejército, fue quien anunció el nombramiento de Smith.
"Durante años, los generales y almirantes gays y lesbianas se vieron obligados a ocultar sus parejas con el fin de proteger sus carreras. Es un gran día para nuestro Ejército y para nuestra nación que una líder valiente sea finalmente capaz de ser reconocida con su esposa", dijo Fulton en un comunicado.
El Ejército de EE.UU. le da la bienvenida a la primera general lesbiana El Ejército de EE.UU. le da la bienvenida a la primera general lesbiana Reviewed by Santiago JM on agosto 14, 2012 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él