“Las sanciones de Occidente hacen a Irán cien veces más fuerte”, dice el ayatolá iraní


El ayatolá Seyyed Alí Hoseiní Jamenei declaró durante una conferencia denominada 'Las mujeres y el despertar islámico' que las sanciones de los países occidentales contra Irán han hecho al país cien veces más potente, informa el portal de la agencia Interfax. “Los líderes occidentales no comprenden que con las sanciones impuestas durante los últimos treinta años, ellos mismos han fortalecido la inmunidad de Irán”, destaca Jamenei. Desde el nacimiento de la República Islámica de Irán, surgida tras la revolución de 1979 que acabó destronando a Mohammad Reza Pahlevi, el sah de Persia, las relaciones entre Irán y Estados Unidos han sido hostiles. Las primeras sanciones contra el país por parte de EE.UU. fueron introducidas en 1979. Desde ese momento EE.UU. ha sometido a Irán a una serie de embargos sobre el petróleo y las operaciones bancarias y comerciales. La Unión Europea también ha establecido restricciones a Irán, que los mismos líderes europeos consideran las más fuertes jamás introducidas contra algún país.  El último embargo de la Unión Europea al petróleo iraní entró en vigor el uno de julio. Deriva de las sanciones impuestas el pasado veintitrés de enero y abarca todos los contratos firmados antes de aquella fecha.   El ayatolá sostiene que Occidente exagera la cuestión del programa nuclear iraní para desviar la atención de sus propios problemas. Aunque Irán proclama la voluntad pacífica de sus actividades nucleares, EE.UU. y sus aliados temen que bajo la excusa de los proyectos civiles, Teherán esté desarrollando armas nucleares.
El líder espiritual asegura que los embargos por parte de EE.UU. y sus aliados han fortalecido la inmunidad del país


“Las sanciones de Occidente hacen a Irán cien veces más fuerte”, dice el ayatolá iraní “Las sanciones de Occidente hacen a Irán cien veces más fuerte”, dice el ayatolá iraní Reviewed by Santiago JM on julio 14, 2012 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él