Irán equipa barcos con misiles antirradar en estrecho de Ormuz


Irán equipará a sus buques de guerra que vigilan el estrecho de Ormuz, la boca del golfo Pérsico, con nuevos misiles antiradar con un alcance de 300 kilómetros, informó el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Iraní.
El comandante de las Fuerzas Navales de los Guardianes de la Revolución, contraalmirante Ali Fadavi, señaló: "Tenemos ya instalados misiles con un alcance de más de 220 kilómetros y esperamos que misiles de fabricación nacional con más de 300 kilómetros de alcance sean pronto operativos".
Fadavi repitió que "todos los objetivos enemigos" en el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el mar de Omán, con especial referencia a las bases y buques de EEUU
en la zona, están al alcance de los misiles iraníes, instalados en tierra, barcos y helicópteros.
"Aquí somos nosotros quienes determinamos las reglas del juego y el campo de batalla", recalcó el militar iraní, quien aseguró que Irán tiene "la ventaja" en la zona del Pérsico y que las Fuerzas Armadas iraníes están preparadas repeler cualquier agresión.
Israel y EEUU han amenazado con atacar Irán para frenar su programa nuclear, que sospechan que tiene una vertiente armamentista, mientras Teherán lo ha regado rotundamente y ha asegurado que es exclusivamente civil y pacífico.
Irán ha advertido que dará una respuesta "aplastante" y también ha amenazado, en caso de ser atacado, con cortar el paso por el estrecho de Ormuz, un punto marítimo estratégico por el que sale del Pérsico alrededor del 20 por ciento del petróleo que consume el mundo. EFE



Irán equipa barcos con misiles antirradar en estrecho de Ormuz Irán equipa barcos con misiles antirradar en estrecho de Ormuz Reviewed by Santiago JM on julio 01, 2012 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él