Egipto e Irán por fin unidos,el escenario se prepara


Como se advirtió que sucedería tras la caída de Mubarak, la Hermandad Musulmana se hizo del poder en Egipto.

Como se advirtió que sucedería tras la caída de Mubarak, la Hermandad Musulmana se hizo del poder en Egipto. Se cambió un dictador laico por un fanático religioso: Mohamed Morsi, que en su primer día en el gobierno indicó que buscará el acercamiento a Teherán con quien creará un “nuevo orden estratégico en la región”.
Irán loó la elección de Morsi anunciando que su ascenso es “la etapa final en el despertar islámico y el comienzo de una nueva era en el Medio Oriente”.
Si el peligro iraní concierne a la humanidad, imaginemos lo que pueden llegar a hacer los dos ejércitos musulmanes más poderosos, unidos.
La curiosa declaración de Morsi coincide con la que tiempo atrás hiciera Arabia Saudí, aludiendo a la fraternidad que debería existir con Teherán, pese a la antigua animadversión existente entre sunís y chiís y al temor que infiere al mundo árabe un Irán nuclear.
Como para la mayoría de los occidentales (infieles) el problema interno islámico es un acertijo difícil de descifrar, hagamos de cuenta que ambas corrientes la Suní (mayoritaria) son los católicos y la Chií (minoritaria) es la protestante.
Entre católicos y protestantes se enfrentaron a tiros durante cientos de años. Entre los musulmanes pasa algo parecido.
Más allá de los motivos que hacen a sus diferencias, concentrémonos en su objetivo común, la conversión o subyugación del mundo al islamismo, lo que en árabe se denomina Yihad (Guerra Santa) y, la creación del tercero y último califato que dominará sobre todos.
De la Hermandad Musulmana provienen todos los grupos terroristas sunitas, incluso Al Qaeda. Los chiitas iraníes sostienen a Hezbolá.
Gracias a los apologistas occidentales de la Primavera Árabe que aplaudieron la caída de Mubarak, mostrando una imagen "moderada" de los Hermanos Musulmanes, llegando al extremo expresado por la administración Obama que los calificó de "ampliamente seculares" y "pluralistas", es que en este momento el peligro del islam radical se multiplica exponencialmente.
Morsi y sus “hermanos” son particularmente anticristianos, defensores de la Sharia (ley coránica que debe ser obedecida por todos bajo pena de muerte).
Los Coptos (cristianos egipcios) han sido asesinados y sus iglesias incendiadas por sus hordas desde el nacimiento de la Hermandad en 1928.
El único período de paz que vivieron los coptos fue cuando la Hermandad Musulmana fue declarada ilegal por los militares que gobernaron el último medio siglo.
Con esta sorpresiva apertura hacia Irán, el Medio Oriente toma un nuevo color. Si chiitas y sunitas se unen, así sea temporalmente para lograr su dorado sueño de dominio global, la OTAN con todo su poderío deberá enfrentar a múltiples ejércitos, en Oriente Medio, parte de Asia y Sudamérica, donde la razón de la enternecedora amistad entre Ahmadinejad y los “Albinos” está escondida a los ojos de todos.




Egipto e Irán por fin unidos,el escenario se prepara Egipto e Irán por fin unidos,el escenario se prepara Reviewed by Santiago JM on julio 05, 2012 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él