BOLA DE FUEGO EN EL CIELO





ESTADOS UNIDOS, Texas.- “Una bola de fuego en el cielo”, pero con miles de testigos. Esta vez no se trata de una fabula o un mito de los pobladores de un lugar, sino de un hecho real que fue seguido de cerca por un buen numero de personas e incluso por cámaras de televisión. De acuerdo con la NASA, en primavera se incrementa significativamente el número de “bolas de fuego”, meteoros que alcanzan brillos superiores al de los planetas tras atravesar la atmósfera terrestre, según informa el portal pijamasurf. Al respecto, Bill Cooke, quien encabeza la Meteoroid Environment Office de la NASA, declaró que “hay dos momentos especialmente intensos: uno ocurre alrededor de febrero y el otro entre finales de marzo y principios de abril. Lo cual es aún un misterio”. NASA:Una bola de fuego gigante en el cielo de Texas
BOLA DE FUEGO EN EL CIELO BOLA DE FUEGO EN EL CIELO Reviewed by Santiago JM on abril 13, 2012 Rating: 5

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“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma. Venir a Cristo es la única cosa esencial para la salvación de un pecador. Quien no viene a Cristo, haga lo que haga y crea lo que crea, está todavía en “hiel de amargura y en prisión de maldad.” Venir a Cristo es el primerísimo efecto de la regeneración. En el momento en que el alma es vivificada, de inmediato descubre su condición perdida, y se horroriza ante esa condición, busca refugio y creyendo que Cristo es el refugio adecuado, vuela hacia Él y descansa en Él